El Panadero Borracho Que Sobrevivió El Desastre Del Titanic

El hundimiento del Titanic es uno de los desastres más famosos y trágicos que han pasado en el mar. Le costó la vida al menos a 1500 personas, que se ahogaron o se congelaron hasta morir en las heladas aguas del Atlántico Norte. Charles Joughin, el jefe panadero del lujoso barco, fue uno de los 706 afortunados en sobrevivir. ¿Fue esto pura suerte?, no realmente. De acuerdo con uno de los investigadores, la razón fue mucho más sorprendente: él salvó su propia vida y las vidas de otras personas gracias a que bebió unas cuantas copas de whisky.

En la noche del 14 de abril de 1912, cuando el barco golpeó el témpano de hielo, Joughin estaba tomando una siesta después del trabajo en su litera. En lugar de entrar en pánico como muchos de los pasajeros, él rápidamente decidió actuar. Le dijo a los otros panaderos que tomaran todas las hogazas de pan de la cocina y que las llevaran a los botes salvavidas. Él quería asegurarse de que las personas que estaban esperando para ser rescatadas tuvieran algo que comer. Mientras tanto, él regresó a su habitación por una o dos copas rápidas. Después, Charles regresó a cubierta para subirse en el bote salvavidas que estaba listo para rescatarlo, pero sorprendentemente, él se reusó a tomar su lugar en el bote. Ayudó a algunas mujeres y niños a subirse en lugar de subir él mismo y luego regresó a la cabina para beber otra copa más.

Tan pronto como llegó ahí, vio que su habitación estaba empezando a llenarse de agua. Su reacción fue definitivamente inusual: él no estaba asustado, ni tan siquiera preocupado. Se sentó en su cama y disfrutó la bebida. Cuando terminó, subió otra vez y empezó a lanzar sillas al agua, así él y las otras personas que todavía estaban vivas, pudieran agarrarse de ellas. A las 2:20 a.m. el barco se partió a la mitad. Aún así Joughin estaba muy calmado: “Bajé de la parte trasera del barco sin mojarme el pelo”, aparentemente esto fue lo que dijo unos días después de la tragedia. De acuerdo con algunos reportes, él pasó dos o tres horas nadando en las heladas aguas del Atlántico. Finalmente, en la madrugada, él vio el bote de rescate que lo salvó.

Después de más de un siglo, muchos científicos todavía están desconcertados con la casi milagrosa supervivencia de Charles Joughin. Gordon Giesbrecht, el principal experto en hipotermia de Canadá, dice que beber generalmente aumenta el riesgo de morir por hipotermia. Pero él piensa que afortunadamente, la temperatura del Atlántico estaba lo suficientemente baja como para revertir el efecto del alcohol en el cuerpo de Charles. Sin embargo, el frío del agua no revirtió el efecto que el whisky ocasionó en la mente de Joughin. De acuerdo con otro reconocido científico canadiense, Stephen Chueng, el whisky le dio a Charles el coraje suficiente y lo hizo sentir más caliente de lo que realmente estaba y quizás, también lo hizo mantenerse tranquilo y sereno durante la extrema situación. Y eso fue lo más importante.

Después de sobrevivir al desastre, Joughin pronto regresó a Inglaterra. Continuó su carrera como panadero y trabajó en varios barcos. Eventualmente, él decidió inmigrar a los Estados Unidos, en donde murió en 1956, a la edad de 78 años. Cuarenta años más tarde, él se convirtió en la inspiración para un personaje de James Cameron en la película que fue todo un éxito de taquilla, Titanic.

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